Comprar en China con total seguridad jurídica y evitando problemas con Hacienda

Las ofertas de importación de productos desde China que resultan excesivamente baratas esconden desagradables sorpresas para los compradores. Muchos vendedores falsifican la documentación para evitar el pago de impuestos en Europa, trasladando a los compradores la responsabilidad del fraude. Para evitar la visita del inspector de Hacienda, es mejor confiar las importaciones a un servicio profesional que las gestione y mantenga toda la documentación tributaria del comprador en regla.

El gran empuje de los productos chinos ha favorecido la aparición de empresas poco fiables que pretenden obtener beneficios adicionales mediante la falsificación de facturas para eludir el pago de IVA y aranceles. Confiar el proceso a una empresa que opere de forma legal es la mejor manera de evitarse problemas con Hacienda o Aduanas.

Para evitar sorpresas desagradables con la Agencia Tributaria es mejor confiar las importaciones a una empresa que gestione las operaciones con total legalidad

Los bajos precios de las páginas chinas de comercio online son un gran atractivo para los compradores europeos, que muchas veces no son conscientes de que en ellas la falsificación de la facturación en origen y el impago de impuestos en aduana es la norma.

El control de los paquetes se ve dificultado por el gran tráfico postal extra comunitario, lo que favorece el fraude en impuestos y aranceles. Por este motivo, Bruselas ha decidido que, a partir de 2017, todos los envíos estarán sometidos al pago del IVA, que hasta ahora sólo afecta a las compras por un valor superior a 22 euros.

La falta de personal en Aduanas y en Correos es otro de los factores que impiden el control exhaustivo de las mercancías que llegan desde fuera de la Unión Europea. Unos 150 millones de paquetes exentos de IVA se importan anualmente, una enorme cantidad que contribuye al fraude masivo. Todo ello ha dado lugar a una gran paradoja: pese al incremento de envíos procedentes de China, los pagos a la Agencia Tributaria disminuyen.

Mecanismos más habituales para el fraude fiscal

Uno de los sistemas utilizados para eludir la aduana es la carta verde, un formulario (el CN22) creado para ser utilizado en los envíos entre particulares pero que algunas empresas usan fraudulentamente en sus ventas. Por otra parte, los acuerdos suscritos entre las empresas públicas de correos para frenar la competencia de las empresas privadas de mensajería han servido para agilizar los trámites pero a costa un escaso control.

Los envíos que utilizan el formulario CN22 no se registran informáticamente, por lo que se pierde el control sobre su procedencia, hecho que impide a la CNMC valorar de forma correcta el auge del comercio con China. Así, los importadores se valen de este descontrol para sus operaciones fuera de la legalidad.

En cualquier caso, las autoridades europeas, conscientes del problema, están comenzando a tomar medidas para evitar los impagos y los fraudes aduaneros tanto por parte de empresas como de particulares. Las empresas sospechosas de haber adquirido bienes en China en los últimos años sin haber abonado las tasas correspondientes podrían recibir la visita de los inspectores de Hacienda.

Importar mercancía de China de manera legal es posible

La mejor forma de evitar problemas con la Agencia Tributaria o con Aduanas al comprar en China es confiar el proceso a una empresa que opere de forma legal. En Bull Importer incluimos todas sus operaciones en una única factura en euros, de manera que el trámite es totalmente transparente y a prueba de inspecciones.

Bull Importer se encarga de proporcionar a sus clientes un informe sobre la inspección realizada en el país de origen donde se puede comprobar la legalidad de la transacción. En el pago único y en euros se incluyen todos los gastos e impuestos generados:

  • Coste de fabricación o compra de productos, que se puede tramitar con cartas de crédito europeas.
  • Etiquetado, shipping mark y homologaciones, de modo que quede constancia de que los artículos importados cumplen con las normativas europeas y que son manipulados y etiquetados de forma adecuada.
  • Pago de certificados que autorizan la comercialización de los productos y que garantizan el abono de las tasas correspondientes.
  • Inspección in situ de la mercancía para comprobar que cumple las especificaciones y cuenta con los certificados y homologaciones a la vista.
  • Contratación del transporte adecuado (barco, avión o tren) y embalaje apropiado en cada caso para que los artículos lleguen en las mejores condiciones.
  • Despacho aduanero para formalizar las declaraciones de importación ante Hacienda y abonar las tasas de entrada al país de destino.
  • Pago de transporte y aranceles, el último paso necesario para recibir la mercancía en las dependencias del cliente con los costes arancelarios en regla.Siempre, todo en regla.
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