Claves para que las importaciones de la campaña de otoño lleguen a tiempo

La planificación de los tiempos en las importaciones de la campaña de otoño es clave para no romper la cadena de suministro, especialmente en sectores donde la estacionalidad marca un pico de ventas. En España, las flores viven su momento álgido en la última semana de octubre, determinado por la festividad de Todos los Santos. En otros sectores, como el textil y el calzado, se estrena nueva temporada con las prendas y accesorios en los escaparates.

La pesadilla de cualquier importador es ver cómo se arruina la campaña de otoño a causa de un retraso en la entrega de la mercancía. De nada sirve recibir un contenedor de flores después del 1 de noviembre o ropa de otoño en primavera. Para evitar incidencias, sobrecostes y retrasos en la recepción de la mercancía es imprescindible controlar los plazos de producción y de transporte.

Cómo planificar las importaciones de la campaña de otoño

En el éxito de las importaciones entran en juego el cálculo de los tiempos necesarios para las gestiones, la duración del transporte marítimo y los controles de aduana, por lo que conviene comenzar los preparativos con unos tres meses de antelación

Una buena logística, elegir un proveedor de confianza, el cálculo de los tiempos de fabricación y transporte harán que el pedido llegue con unos plazos y con unos costes óptimos. La clave de la planificación de las importaciones de la campaña de otoño reside en no dejar el proceso al azar.

1. Elegir un proveedor de confianza

Un proveedor de confianza debe reunir varias cualidades: profesionalidad, honradez y solvencia. Acudir al proveedor más barato sin verificar su capacidad de servir un pedido y de gestionar la documentación incrementa las posibilidades de imprevistos como inspecciones, retenciones en la aduana y sobrecostes.

Un solo error en la descripción de la mercancía es sinónimo de complicaciones. Si el proveedor declara una partida solo porque está libre de aranceles, el contenedor quedará retenido en la aduana generando gastos extra por cada día que pasa en sus almacenes.

2. Controlar los tiempos de tránsito de la naviera

El tiempo de tránsito aproximado de la mayoría de navieras oscila entre 28 y 35 días, en función del puerto de origen y de los trámites del transporte marítimo internacional. El proveedor debe tener la mercancía lista a tiempo para cargar el contenedor. Para que las piezas de esta maquinaria encajen a la perfección, hay que prever que todo esté en orden unos quince días antes de la partida.

Con margen de tiempo se pueden realizar las gestiones con el transitario, elegir el barco, la fecha y el tiempo de tránsito.

3. Elegir el buque con el GRI más económico

El GRI o General Rate Increase es el incremento de flete que aplican las navieras a principio de mes. En los días sucesivos, el GRI se reduce hasta el inicio de mes siguiente. Por tanto, para reducir los costes de importación hay que buscar espacio en un buque con GRI bajo. Si no se cuenta con margen de tiempo, el GRI puede llegar a multiplicarse por diez.

Finalmente, se debe vigilar que los productos que necesiten certificado de conformidad tengan la documentación en regla. De lo contrario, aunque el contenedor llegue a tiempo no podrá entrar en España.

En conclusión, para que las importaciones de la campaña de otoño sean un éxito hay que preparar el envío con un mínimo de 3 meses de antelación y no jugársela con proveedores poco confiables.

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